El crecimiento cuantitativo y cualitativo de los grupos de interés y su ya más que estudiada organización a efectos de estrategia y comunicación, genera un panorama muy interesante en lo que a las relaciones institucionales y asuntos públicos se refiere.

Asociaciones de diversa índole, colegios profesionales, sindicatos, ONGs, colectivos varios sienten que es su “momento” en y para la participación democrática, ejerciendo el derecho de opinión, consulta, asesoramiento técnico para con la Administración y las Instituciones y con el objetivo de influir en la actividad legislativa de éstas siempre persiguiendo un legítimo y lícito objetivo de interés plural y de beneficio común. Quién mejor que aquellos que tienen el conocimiento cercano de su realidad y la de su actividad para ayudar a la Administración en la gestión y toma de decisiones.

La transparencia, la equidad, la ética deben ser una constante y los mecanismos de control algo más que una obviedad mecanizada.
Cierto es que en nuestra cultura latina esta forma de participación democrática no es siempre bien considerada y demasiado a menudo, aparece vinculada a episodios de corrupción…Nada más lejos de la realidad y de lo correcto, esta idea y sobre todo el mal uso de la práctica, conlleva que llevemos décadas de retraso en cultura lobbista de la que el mundo y la sociedad anglosajona hace tiempo que se beneficia.

Algunos tips para la buena práctica del Lobby:
Fuente Mass Consulting (Madrid-2016)

Focalización de nuestra acción
La primera decisión que hay que tomar a la hora de defender los intereses de un sector a través de una organización empresarial es acordar sobre qué áreas o temáticas se va a trabajar. Son muchas las legislaciones que afectan a las empresas y, por ello, una asociación no podrá tener una postura al respecto en todas ellas ya que en muchas ocasiones habrá posicionamientos diferenciados entre los propios asociados.

Coordinación y creación de grupos de trabajo
Una vez definidas las áreas de trabajo, el siguiente paso es la constitución de los equipos que van a trabajar en la definición de la estrategia sobre la que va a girar el trabajo de la asociación. Estos equipos pueden constituirse en función de su especialización y de su área de trabajo. Se trata de un ejercicio laborioso ya que obliga a quienes formen parte de esos grupos a renunciar a sus intereses particulares en busca del interés general y a consensuar todas las acciones y mensajes.

Definición de mensajes
Una vez definidos los mensajes, no más de tres, éstos deben ser asumidos no sólo por el portavoz, sino también por todos los miembros de la asociación ante todos sus públicos, para que éste llegue a través de diferentes vías a los interlocutores clave.

Cesión de representación
La confianza es la base del éxito en el seno de una organización empresarial, ya que las empresas tendrán que dejar la representación de sus intereses en manos de un tercero. Por ello, es fundamental que la relación entre la asociación y sus asociados esté basada en la confianza y la transparencia.

Implicación de los asociados
Para que la labor de lobby a través de una asociación empresarial tenga éxito, es fundamental la implicación de todos los asociados. La asociación difícilmente funcionará sin el firme apoyo de sus miembros. En este sentido, la distribución de tareas y acciones es una buena herramienta para implicar a todos los asociados.

Elección de un portavoz
Contar con un buen portavoz que ejerza las funciones de representar a la asociación tanto ante las administraciones y resto de stakeholders, como ante los medios de comunicación es un elemento vital de cara a la consecución de objetivos.

Visión a corto, medio y largo plazo
En ocasiones, las asociaciones y las empresas suelen centrarse en aquellos asuntos que les puedan afectar en el corto plazo sin tener en cuenta lo que les puede sobrevenir en el futuro. En el lobby, la anticipación es la clave del éxito y, por ello, es fundamental contar con planes de actuación con vistas a futuro, lo que obliga estar muy atento no sólo al contexto político nacional sino al internacional. Esto permitirá que se pueda adelantar y trabajar con suficiente antelación.