La comunicación es ante todo entendimiento entre el emisor y el receptor que lo recoge. Si no hay entendimiento no se puede hablar de Comunicación eficaz, algo habrá fallado en la cadena o quizás falló todo; un emisor no que sabía claramente lo que quería comunicar, un mensaje mal estructurado, mal compuesto, complejo, demasiado técnico o demasiado confuso, la elección de un canal inadecuado o de una herramienta desconocida o puede que un receptor angustiado por la sobre-información en la que vivimos, sin tiempo para diseccionar o discriminar y que acaba por»echar a la papelera» todas las avionetas de papel que aterrizan en su mesa.